lunes, 24 de septiembre de 2012

Veintiuno.

La semana pasada fue mi cumpleaños. Al soplar las velas pedí un deseo. El viernes 21 de Septiembre de 2012, mi deseo se cumplió.
Los imposibles existen y los deseos se cumplen. No tengo palabras suficientes para describir lo que sentí al darme cuenta de que no estaba soñando y que realmente estaba en el lugar adecuado, en el momento adecuado y con la persona adecuada.
Desde aquí solo puedo dar las gracias a Maldita Nerea por hacer realidad uno de mis sueños. Gracias Jorge, Luis, Sergi, Jordi, Tato y Pedro. Gracias por ser el motivo de mi sonrisa.