La semana pasada fue mi cumpleaños. Al soplar las velas pedí un deseo. El viernes 21 de Septiembre de 2012, mi deseo se cumplió.
Los imposibles existen y los deseos se cumplen. No tengo palabras suficientes para describir lo que sentí al darme cuenta de que no estaba soñando y que realmente estaba en el lugar adecuado, en el momento adecuado y con la persona adecuada.
Desde aquí solo puedo dar las gracias a Maldita Nerea por hacer realidad uno de mis sueños. Gracias Jorge, Luis, Sergi, Jordi, Tato y Pedro. Gracias por ser el motivo de mi sonrisa.